potencial-de-marca2

Empieza a ganar visibilidad con acciones de comunicación y marketing sencillas y coordinadas.

Nunca recibirás spam. Recuerda que al suscribirte aceptas la Política de Privacidad.

Las 4 veces que tu contenido no sirve para nada (y qué pena)

01 Feb Las 4 veces que tu contenido no sirve para nada (y qué pena)

«Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo».

Como decía Ortega y Gasset, cada uno tenemos nuestra propia circunstancia.

El caso es que también la tienen nuestros negocios.

¿Recuerdas cuando hablamos sobre la importancia de proporcionar el contenido más adecuado a tus clientes, según la fase en la que se encuentren? Vimos por qué es una extraordinaria manera para evitar que la creación de tu contenido sea un esfuerzo en balde.

Al igual que existen unas fases establecidas por las que pasa una persona dentro de un negocio (desde que lo conoce hasta que realiza una compra y termina recomendándolo), el contenido puede ayudarte a reforzar estos pasos. Es más, aumentará la fase de compra y de recomendación. Esto se traduce en un incremento de ventas y de nuevos potenciales clientes.

Ahora bien, esto de crear contenido útil, de calidad e interesante para la audiencia no siempre es fácil ni reporta los resultados que esperabas, ¿verdad?

Precisamente en esto me voy a detener hoy. Vamos a analizar por qué tus artículos se atascas y cómo puedes dinamizarlos.

Las circunstancias que no salvan tus contenidos

Empiezo recordándote que creamos contenidos que…

1. Atraen a potenciales clientes: tus contenidos son los encargados de despertar el interés y la atención de tu audiencia.

2. Convierten en clientes reales: son el canal a través del cual un lector te conoce, valora la calidad de lo que haces y confía en ti como profesional.

3. Transmiten el valor de tu marca y de tus servicios: los contenidos del blog son como un currículum 2.0, porque a través de ellos demuestras lo que sabes de tu sector y de tu profesión.

4. Retienen y fidelizan clientes: un contenido interesante para tu público hará que, tras consumir tus productos o servicios, tenga motivos para seguir a tu lado.

 

Embudo de Contenido Ana Camacho

Una vez repasados estos puntos fundamentales, podemos preguntarnos: ¿por qué tu contenido se atasca?

1. Mi contenido con el objetivo de atraer a público interesado no atrae a casi nadie.

De hecho, tu contenido no se lee mucho, por lo que es difícil que tengas públicos en los siguientes pasos empapándose con los valores de tu negocio, por ejemplo.

¿Qué puede estar pasando? 1. Puede ser que le estás contando a tu público temas relacionados con tu producto o servicio que no son de su interés. 2. Tu contenido necesita un chute de promoción, de la buena.

2. Mi contenido con el objetivo de convertir al público en cliente no convierte.

Cuando les preguntas a tus clientes por qué se decidieron por tu producto o servicio, nunca te dicen que fuera porque les pareció muy interesante lo que leyeron en el blog o porque tu e-book de descarga les terminó de convencer de que tu solución era lo que necesitaban.

¿Qué puede estar pasando? Tu contenido es poco específico y no deja claro para qué sirven tus productos o servicios. Además, estás personalizando poco tus contenidos y no hablas de sus problemas. De hecho, es posible que estén informándose con otros, con tu competencia, y te compren a ti por otros motivos.

3. Mi contenido con el objetivo de transmitir el valor de mi marca y de mis servicios no los lee nadie o preguntan mucho.

Por exceso o por defecto, el caso es que sientes que el contenido tiene defectos. O dan pie a que pregunten demasiado o lo que trato de enseñar en los posts a mi audiencia no sirve para nada.

¿Qué puede estar pasando? Estás creando contenido poco útil o mal explicado y quien te ha comprado siente que sobre lo que lee ya sabe, así que para retener su atención debes profundizar en los temas y crear contenido menos básico. Y ser más claro y más cercano en lo que quieres decir.

4. Mi contenido con el objetivo de retener y fidelizar clientes no retiene ni a mi madre.

No consigues crear comunidad; es decir, que tus clientes estén enamorados de tu marca y que se relacionen con ella de forma habitual.

¿Qué puede estar pasando? No te consideran una referencia en tu área. Tu contenido no les engancha y no estás posicionado en sus mentes como un experto.


¿Qué problemas has identificado en tus contenidos? Cuéntamelo en los comentarios de este post e intentamos encontrar una solución.

¡Comparte mi contenido!
Ana Camacho Manfredi
ana@anacamachomanfredi.com

Soy Ana Camacho, especialista en comunicación estratégica. Trabajo con negocios que quieren mostrar su valor diferencial y encontrar su hueco en el mercado. A través de mis programas te ayudaré a crear un plan de comunicación estratégico con el que aumentar la visibilidad de tu marca para ganar oportunidades de ventas. Descubre las formas en las que podemos trabajar juntos.

14 Comentarios
  • Conchi S.
    Posted at 11:46h, 02 febrero Responder

    Hola Ana,

    En mi experiencia, uno de los fallos más grandes es que, en cualquiera de las fases, necesitas que tus lectores se enganchen a tus contenidos, que los lean hasta el final, que se queden con ganas de más…

    Esto no siempre es fácil, pero dos trucos de los que diría que nunca fallan son: llegar a tener un estilo propio, que sea dinámico y muy emocional, y contar historias que transmitan esa parte de ti y de tu marca que los lectores quieren conocer y que hará que se queden prendados de ti.

    Y para llegar a conseguirlo… ¡no hay más que empezar cuanto antes a practicar!

    Un abrazo.

    • Ana Camacho Manfredi
      Posted at 09:59h, 06 febrero Responder

      Hola Conchi,

      ¡Qué bien que nos chives dos trucos! Contar historias es de las cosas que mejor funcionan en mi contenido, y es cierto que con la práctica vas encontrando tu propia voz. Para esto si que no hay trucos: practicar, practicar y practicar. Es importante encontrar el equilibrio entre leer para seguir formándote y poner en práctica, ni no pasas a la acción, nada ocurrirá.

      Un abrazo,

  • Ana
    Posted at 17:14h, 02 febrero Responder

    Buen análisis. A veces nos matamos a crear contenidos pero no son los más indicados para producir resultados. Es fácil centrarse en lo que tú quieres escribir y perder de vista lo que tu público quiere leer.

    Un abrazo.

    • Ana Camacho Manfredi
      Posted at 08:58h, 06 febrero Responder

      Muchas gracias por tu comentario Ana,

      a menudo que crees saber lo que nuestro público quiere leer, pero no le has preguntado en ninguna ocasión qué aspectos le interesa más de tu área. En cualquier caso, los contenidos están vivos, quiero decir, el lead magnet por ejemplo es una pieza que se puede modificar para ir afinando con lo que necesita tu audiencia. Incluso, evoluciona a la vez que tu negocio.

      Un abrazo,

  • Angélica Cervantes
    Posted at 22:39h, 02 febrero Responder

    Hola Ana, muy bueno el post: sencillo y profundo para reflexionar. En mi caso, el aspecto No. 2 es aquel que deduzco está sucediendo en mi blog. Actualmente escribo sobre la vida interesante de un animal al mes; sin embargo es posible que eso no tenga conexión con mi propuesta que es Comunicación a distancia con el reino animal y de tu animal de compañía. Lo tomaré en cuenta al momento de re-diseñar esta estrategia. Muchas gracias

    • Ana Camacho Manfredi
      Posted at 09:03h, 06 febrero Responder

      Hola Angélica,

      muchas gracias por compartir con nosotros la situación de tu blog. Me alegra que este post te haya ayudado a aclarar algunos aspectos de la comunicación y el marketing de tu negocio. Te animo a que tu contenido sea más específico, y te centres en escribir sobre lo que le preocupa a tu quien te lee: pregúntales, no te cortes.

      Un saludo,

  • Jean Saldaña
    Posted at 01:14h, 03 febrero Responder

    Hola Ana,

    Al igual que en el diseño web, si los contenidos no tienen un objetivo como los que has enlistado, no va a servir de nada publicar por publicar. Me parece que a veces se tiene la creencia de que al publicar más, más visitas van a llegar, y por tanto más clientes, pero si el contenido no es capaz de enganchar a las visitas, estas no pasarán a la siguiente fase del embudo de ventas.

    Una idea complementaria sobre los contenidos para hacer que enganchen es que resuelvan el problema número 1 de tu cliente ideal. Así sí o sí va a querer saber más de tu contenido.

    Un abrazo 🙂

    • Ana Camacho Manfredi
      Posted at 10:15h, 06 febrero Responder

      Muchas gracias por tu comentario Jean,

      como en todos los aspectos de un negocio, no es importante la cantidad sino la calidad. De poco sirve crear contenido si no es el que espera tu audiencia. Centrar los contenidos en el problema 1 de tu audiencia, profundizar en ese tema y abordarlo desde diferentes aspectos, es la clave. Estoy totalmente de acuerdo. ¡Qué bien que aportéis ideas!

      Un abrazo,

  • Cristina
    Posted at 07:34h, 03 febrero Responder

    Hola Ana,

    Interesante lo que dices. A veces creemos que es ponernos a escribir y listo pero tener en cuenta estas fases es importante (y la promoción también). Yo creo que una de las cosas que hay que tener en cuenta al crear el contenido es pensar en lo que nuestro público quiere o necesita saber ya que puede ser que no coincida con lo que nosotros creemos que es lo más interesante o sobre lo que más nos gusta escribir o leer.

    Y si algo no está funcionando, lo mejor es detectar cuanto antes la causa para poder solucionarla.

    Un saludo.

    • Ana Camacho Manfredi
      Posted at 10:23h, 06 febrero Responder

      Hola Cristina,

      como bien dices, es importante detectar cuanto antes por qué tu contenido no funciona. La creación de contenido, hasta que le coges el ritmo es tediosa. Por lo tanto, ya que haces el esfuerzo que menos que el contenido funcione cuanto más, mejor. Para eso es interesante estar pendiente, por ejemplo, del contenido que funciona mejor pero ¿qué significa esto? significa el que más se comparte, el más comentado, el que más visitas recibe, …

      Un saludo,

  • Amaya
    Posted at 20:52h, 07 febrero Responder

    ¡Hola Ana!

    El contenido me parece una herramienta poderosa, y quien sabe manejarlo lleva bastante ventaja.

    Has planteado el tema desde un enfoque muy interesante y la idea con la que me quedo es que el contenido debe ser una variable fija en el análisis de las circunstancias por las que pasa nuestro negocio.

    ¡Me gusta y lo incorporo a mi sistema de control! Gracias 😉

    Un abrazo

    • Ana Camacho Manfredi
      Posted at 11:37h, 19 febrero Responder

      Hola Amaya,

      eso es, el contenido debe ser una variable fija con la que saber “jugar” para ganarnos al cliente dependiendo de la fase en la que se encuentre, sea cual sea la situación de tu negocio. Así mismo, debes permanecer alerta para ver si esta funcionando el contenido; no basta con crearlo, si no dar un paso más allá para incorporarlo en la estrategia de venta.

      Un abrazo,

  • Raquel
    Posted at 18:28h, 09 febrero Responder

    Ana, has dado en el clavo, hay que repasar constantemente también nuestro contenido, y sobre todo no hay que perder de vista a nuestro público. Muchas veces pensamos que una vez hemos encontrado nuestra forma de crear contenidos, ya es suficiente. Pero nos recuerdas que eso nunca es suficiente,.

    A veces nos obsesionamos con la creación y nos olvidamos del resto, veo que es muy importante relacionar las dos partes y no perder el fin para el que creamos contenido.

    Un abrazo

    • Ana Camacho Manfredi
      Posted at 12:19h, 19 febrero Responder

      Hola Raquel,

      tu comentario es la esencia de lo que quiero transmitir en este post. ¿Crear contenido es acertado? sí ¿Es suficiente sólo con eso? me temo que no, también hay que saber cómo y en qué momento es mejor ofrecerlo a nuestro público. Una vez encontrado la mejor forma y momento para entregarlo, ¿me puedo echar a dormir? no, tu contenido puede quedar atascado por diferentes motivos, y uno de ellos podría ser la evolución de tu audiencia y de tu público potencial.

      Un abrazo,

Deja un comentario