3 acciones para aumentar la visibilidad de tu empresa de forma sostenible

¿Necesitas más visibilidad?

Es una pregunta que merece una segunda pregunta:

¿Visibilidad para qué?

Porque conseguir más alcance, publicar más o conseguir que más personas conozcan tu empresa puede parecer un buen objetivo.

Pero si esas personas no son relevantes para tu negocio, no entienden qué haces o no recuerdan por qué deberían elegirte, esa visibilidad sirve de bastante poco.

Por eso, antes de pensar cómo conseguir más visibilidad, prefiero preguntarme:

¿Ante quién necesitamos ser visibles y por qué queremos que esas personas nos reconozcan?

Ahí empieza la estrategia.

Porque la visibilidad no debería ser el objetivo final de la comunicación digital.

Debería ser una herramienta para construir posicionamiento, generar oportunidades y facilitar los objetivos del negocio.

Y, además, necesitamos conseguirla de una forma que la empresa pueda mantener en el tiempo.

Cómo aumentar la visibilidad de tu empresa sin tener que comunicar constantemente

Durante mucho tiempo hemos asociado conseguir visibilidad con hacer más.

Publicar más.

Estar en más redes sociales.

Crear más contenido.

Enviar más newsletters.

Participar en más eventos.

Pero hacer más no necesariamente significa conseguir mejores resultados.

Y, sobre todo, puede crear un sistema imposible de sostener cuando llegan clientes, proyectos, reuniones y todo lo que realmente mantiene funcionando una empresa.

Una estrategia de comunicación digital sostenible parte precisamente del planteamiento contrario.

No se pregunta:

«¿Cuánto podemos publicar?»

Se pregunta:

«¿Qué acciones de comunicación digital podemos mantener con nuestros recursos y cuáles pueden tener mayor impacto sobre nuestros objetivos?»

A partir de ahí podemos decidir dónde merece la pena poner el esfuerzo.

Estas son tres acciones por las que puedes empezar.

1. Elige dónde necesitas ser visible y qué quieres que recuerden de ti

Antes de abrir el calendario y empezar a programar publicaciones, toma una decisión más importante.

¿Delante de quién necesita aparecer tu empresa?

No «todo el mundo».

Tus potenciales clientes.

Tus clientes actuales.

Prescriptores.

Colaboradores.

Determinadas empresas.

Profesionales de un sector concreto.

Medios especializados.

Personas con capacidad de decisión.

Después responde a una segunda pregunta:

¿Qué quieres que esas personas asocien con tu empresa?

Aquí entramos en posicionamiento.

Quizá quieras ser reconocido por una especialización.

Por una metodología.

Por una determinada manera de trabajar.

Por la experiencia que proporcionas al cliente.

Por tu rapidez.

Por tu capacidad para resolver un determinado problema.

Por una forma diferente de entender tu sector.

Cuando tienes claras ambas respuestas, la visibilidad deja de ser genérica.

Ya sabes ante quién quieres aparecer y qué percepción quieres construir.

Ahora puedes elegir los canales.

Quizá necesites LinkedIn.

O Instagram.

O una newsletter.

O trabajar tu web.

O aparecer en determinados medios.

O asistir a eventos.

O desarrollar colaboraciones.

Probablemente no necesites hacerlo todo.

Una estrategia de comunicación digital sostenible también consiste en decidir dónde no necesitas estar.

Porque cada canal que abres necesita recursos para mantenerse.

Y dispersar los recursos suele ser una manera bastante eficaz de conseguir estar en muchos sitios sin destacar especialmente en ninguno.

2. Convierte lo que ya ocurre en tu empresa en comunicación digital

Uno de los principales motivos por los que la comunicación digital termina pesando es porque la tratamos como una actividad completamente independiente del negocio.

Primero hacemos nuestro trabajo.

Y después tenemos que buscar tiempo para comunicarlo.

Así es normal que nunca llegue el momento.

Prueba a cambiar el planteamiento.

En lugar de preguntarte constantemente qué contenido puedes crear, pregúntate:

¿Qué está ocurriendo ya dentro de mi empresa que merece ser comunicado?

Una reunión con un cliente.

Una pregunta recurrente.

Un nuevo proyecto.

Una decisión que habéis tomado.

Un resultado.

Una conversación del equipo.

Un aprendizaje.

Una incidencia que habéis resuelto.

Un evento.

Un cambio de proceso.

Una opinión sobre algo que ocurre en vuestro sector.

Todo eso puede convertirse en materia prima.

Por ejemplo:

Una pregunta recurrente en una reunión comercial puede convertirse en una publicación.

Esa publicación puede desarrollarse posteriormente en un artículo.

El artículo puede enviarse a través de la newsletter.

Y unas semanas después puede utilizarse para hacer seguimiento a un potencial cliente que planteó exactamente esa duda.

Una sola situación del negocio puede alimentar diferentes acciones de comunicación digital.

Ahí empezamos a hablar de sostenibilidad.

Porque ya no estás intentando producir contenido constantemente.

Estás aprovechando mejor lo que tu empresa ya genera.

3. Diseña un proceso para que la visibilidad no dependa de encontrar tiempo

Esta es probablemente la acción más importante.

Porque puedes tener clarísimo qué quieres comunicar y disponer de cientos de ideas.

Pero si todo depende de que alguien encuentre un rato para hacerlo, tarde o temprano desaparecerá.

Por eso necesitas procesos.

Un proceso es simplemente una secuencia de pasos que permite que una acción de comunicación digital ocurra de manera recurrente sin tener que reinventarla cada vez.

Por ejemplo:

Terminamos un proyecto.

→ Recopilamos resultados.

→ Pedimos un testimonio.

→ Identificamos un aprendizaje.

→ Creamos un caso de éxito.

→ Extraemos dos contenidos para redes sociales.

→ Lo incorporamos a la web.

→ Lo compartimos posteriormente en la newsletter.

Ya no necesitas acordarte cada tres meses de que deberías publicar un caso de éxito.

El propio cierre del proyecto activa el proceso.

Otro ejemplo:

Participamos en un evento.

→ Recopilamos fotografías.

→ Seleccionamos tres ideas relevantes.

→ Publicamos un aprendizaje.

→ Compartimos contenido de otros participantes.

→ Contactamos posteriormente con personas con las que hemos conversado.

El evento deja de ser una acción aislada y empieza a formar parte de tu sistema de comunicación digital.

Cuando trabajas así, conseguir visibilidad deja de depender únicamente de publicar constantemente.

Empieza a depender de procesos conectados con lo que ya sucede dentro del negocio.

No necesitas tres meses de publicaciones programadas

Hace años habría recomendado algo diferente.

Habría dicho:

«Programa tres meses de publicaciones y así tendrás tu comunicación organizada.»

Hoy no lo haría.

Porque tener treinta publicaciones preparadas no significa necesariamente tener una estrategia.

Y, además, corres el riesgo de crear una comunicación completamente desconectada de lo que está ocurriendo en tu empresa.

Prefiero que tengas un sistema que te permita detectar, crear y distribuir comunicación digital de forma recurrente.

Eso te permite planificar aquello que tiene sentido planificar y dejar espacio para aprovechar lo que ocurre en el día a día.

Porque sostenible tampoco significa tenerlo absolutamente todo programado.

Significa saber cómo conseguir que ocurra sin empezar constantemente desde cero.

Tampoco necesitas crear un lead magnet porque sí

Otra recomendación habitual ha sido crear una guía, un ebook o cualquier otro contenido descargable para conseguir correos electrónicos.

Puede tener muchísimo sentido.

Pero solo si cumple una función dentro de tu estrategia de comunicación digital.

Antes de dedicar horas a crear uno, pregúntate:

¿Para qué quiero esos contactos?

¿Qué ocurrirá después de que alguien se descargue el recurso?

¿Qué proceso tenemos para mantener la relación?

¿Existe una newsletter?

¿Tenemos capacidad para alimentarla?

¿Ese contenido atrae realmente al tipo de cliente que queremos?

Captar contactos sin tener diseñado qué ocurrirá después es simplemente acumular datos.

Una estrategia conecta las acciones.

Si una persona descarga un recurso, debería existir un siguiente paso coherente dentro de la relación.

Y sí: sal de las redes sociales

La tercera recomendación del artículo original era asistir a un evento donde estuviera tu cliente potencial.

Esta sí la mantendría.

Pero ampliada.

Porque tu estrategia de comunicación digital no tiene por qué ocurrir únicamente dentro de canales digitales.

Una conversación en un evento puede terminar en LinkedIn.

Una conferencia puede generar contenido.

Una reunión presencial puede proporcionar una idea para la newsletter.

Una colaboración puede llevar tráfico hacia tu web.

Un contacto puede empezar en Instagram y terminar tomando un café.

Lo digital y lo presencial no deberían vivir en universos separados.

Piensa dónde están las personas relevantes para tu empresa y busca oportunidades para encontrarte con ellas.

Eventos.

Asociaciones.

Congresos.

Encuentros empresariales.

Colaboraciones.

Medios.

Pódcast.

Comunidades profesionales.

Después crea un proceso para aprovechar esas oportunidades antes, durante y después.

La visibilidad no consiste únicamente en publicar. También consiste en estar presente en los lugares donde ocurren las conversaciones relevantes para tu negocio.

El problema no es la falta de ganas

En la versión original de este artículo decía que para poner todo esto en marcha necesitabas «ganas y ganas de ver crecer tu negocio».

Hoy no estoy tan de acuerdo.

Porque conozco muchas empresas con ganas.

Lo que no tienen es tiempo infinito.

Ni equipos infinitos.

Ni presupuestos infinitos.

Y una estrategia que ignora esa realidad probablemente termine abandonándose.

Por eso una de las primeras preguntas que deberíamos hacernos es:

¿Qué recursos tiene realmente esta empresa para comunicar digitalmente?

Personas.

Tiempo.

Herramientas.

Presupuesto.

Capacidad para crear contenido.

Material que ya genera.

A partir de ahí diseñamos.

No al revés.

Porque una estrategia de comunicación digital que no puedes mantener no es una buena estrategia para tu empresa, por brillante que parezca sobre el papel.

Visibilidad sostenible: menos acciones aisladas y más sistema

Si quieres aumentar la visibilidad de tu empresa, no empezaría creando diez nuevas acciones.

Empezaría por estas tres:

  1. Decide ante quién necesitas ser visible y por qué quieres ser reconocido.
  2. Identifica qué ocurre ya dentro de tu empresa que puedes convertir en comunicación digital.
  3. Crea procesos para que esas acciones ocurran de manera recurrente sin depender de encontrar tiempo.

Después mide.

¿Qué está generando conversaciones?

¿Qué está atrayendo oportunidades?

¿Qué está ayudando a construir posicionamiento?

¿Qué podemos dejar de hacer?

¿Qué merece más recursos?

Y ajusta.

Eso es bastante menos espectacular que prometerte «disparar tu visibilidad».

Pero es mucho más sostenible.

Porque la comunicación digital que ayuda a crecer a una empresa no es necesariamente la que más ruido genera, sino la que consigue mantenerse, construir posicionamiento y apoyar de manera consistente los objetivos del negocio.

¿Y en tu empresa?

Antes de añadir otra publicación a tu calendario, hazte una pregunta:

¿Qué acción de comunicación digital que ya hacemos podríamos convertir en un proceso para que dejara de depender de nuestra memoria, tiempo o inspiración?

Empieza por una.

Hazla funcionar.

Y después construye la siguiente.

Así es como la comunicación digital empieza a dejar de pesar y se convierte en un sistema al servicio del negocio.

6 respuestas

  1. Hola, Ana:

    Excusas, excusas y más excusas. Es verdad. Vivimos en la era del «yo no tengo tiempo», cuando en realidad lo que hacemos es procrastinar y organizarnos mal.

    La visibilidad es un factor fundamental para avanzar y que el negocio crezca. No basta con saber hacer algo ni con hacerlo bien. ¡El mundo debe saber que lo hacemos!

    Así que gracias a tus consejos, este otoño pondré punto y final a la falta de organización. Bueno…, gracias a tus recomendaciones y… ¡de la plantilla! 😉

    Enhorabuena por el artículo; como siempre, muy útil y con acciones concretas que se pueden poner en práctica con facilidad.

    Un abrazo
    Nuria

    1. Muchas gracias Nuria, por aportar tu punto de vista.

      Te hago llegar la plantilla, lo prometido es deuda. Espero que te ayude a organizar tu comunicación desde hoy mismo.

      Un abrazo,

  2. Muy claro, Ana, y muy acertado. Propones acciones sencillas pero efectivas. Justamente estoy preparando el gancho para mi web y en octubre iré a un evento. Me falta poner un poco de orden en mi estrategia de redes sociales. Voy pasito a pasito, pero veo que cumplo 2 de 3. Parece que no voy mal. ¿Me he ganado tu plantilla?

    1. Hola Ana, no vas nada mal. ¡Mucho ánimo!
      Consiste en no quedarse parado y pasar a la acción, así que ya estás en el camino.
      Te envío la plantilla, espero que te sea muy útil.

      Un abrazo,

  3. Hola Ana,
    Muchasgracias por este articulo que me ha venido fenomenal. Despues de la maternidad he quedado un poco Kao y exhausta al igual que feliz. Pero quiero volver a retomar lo que deje estacando con mi empresa. Mucha gracias Y me encantaria recibir tu plantilla si es posible. Un abrazo.

    1. Martha, muchas gracias por dejar tu comentario y por compartir la situación en la que te encuentras. ¡Por supuesto! Te escribo vía email y te comparto la plantilla Estrategia. Un abrazo.

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