Una estrategia es un conjunto de acciones coordinadas para conseguir un objetivo.
He empezado intensa, lo sé.
Pero esta definición es importante porque explica bastante bien cómo creo que una empresa debería utilizar sus redes sociales.
No para publicar.
No para conseguir seguidores.
Ni siquiera para conseguir más alcance.
Las redes sociales deberían cumplir una función concreta dentro de la estrategia de comunicación de tu empresa.
Pueden ayudarte a generar visibilidad, construir posicionamiento, mantener el contacto con potenciales clientes, generar conversaciones, llevar personas hacia tu web o facilitar una futura venta.
Pero para conseguirlo necesitamos dejar de pensar únicamente en publicaciones y empezar a pensar en recorridos.
¿Qué ocurre después de que alguien descubre tu empresa en redes sociales?
Piensa en qué debería entender sobre tu negocio.
Define qué acción te interesa que realice.
Y decide dónde quieres que continúe la relación.
Ahí empieza la estrategia.
Antes de mejorar tus redes sociales, decide para qué las necesitas
Durante mucho tiempo se ha entendido que el objetivo de las redes sociales debía ser conseguir seguidores para después llevarlos hasta la web.
Y sigo considerando que la web es un activo importantísimo.
Es un espacio propio donde puedes explicar tus servicios, desarrollar tu posicionamiento, captar contactos y generar oportunidades comerciales sin depender completamente de plataformas externas.
Pero no todas las personas que descubren tu empresa en redes sociales necesitan ir inmediatamente a tu web.
Quizá lo que quieres es que:
- te sigan;
- respondan a una publicación;
- te escriban por privado;
- se suscriban a tu newsletter;
- se apunten a un evento;
- lean un artículo;
- soliciten información;
- o simplemente continúen expuestas a tu comunicación hasta que llegue el momento de necesitarte.
Por eso, antes de aplicar ninguna acción, responde a esta pregunta:
¿Qué función cumplen las redes sociales dentro de mi sistema de comunicación digital?
A partir de ahí podemos empezar a trabajar.
11 acciones para mejorar las redes sociales de tu empresa de forma estratégica
1. Haz que tus perfiles expliquen rápidamente qué haces
Alguien que llega por primera vez a uno de tus perfiles debería poder entender en pocos segundos:
qué haces;
para quién;
y, si es relevante, qué te diferencia.
No necesitas una descripción creativa si la creatividad impide entender tu negocio.
La claridad también forma parte del posicionamiento.
Revisa el nombre, la descripción, los enlaces y aquellos contenidos que mantienes destacados.
Todo debería ayudar a responder una pregunta:
«¿Estoy en el lugar adecuado para lo que necesito?»
2. Decide por qué quieres que tu empresa sea reconocida
Antes de crear contenido, decide qué ideas quieres que una persona asocie con tu empresa después de seguirte durante unos meses.
Metodología.
Especialización.
Forma de trabajar.
Manera de atender al cliente.
Una determinada visión del sector.
Un atributo concreto.
No publiques únicamente para conseguir visibilidad. Publica para construir una percepción determinada de tu empresa.
Porque el verdadero valor de la recurrencia no está en aparecer constantemente.
Está en conseguir que determinadas ideas terminen asociándose contigo.
3. Conecta tus redes sociales con tus objetivos comerciales
Tu contenido debería tener relación con lo que está ocurriendo en el negocio.
Si vas a lanzar un servicio, tu comunicación puede preparar el terreno.
Para entrar en un nuevo mercado, puedes empezar a desarrollar contenidos relacionados con ese cliente.
Si tienes un evento, las redes sociales pueden ayudarte a generar interés antes y mantener la conversación después.
Para aumentar la demanda de un determinado servicio, necesitas conseguir que tu audiencia entienda el problema que resuelve.
El calendario comercial y el calendario de comunicación deberían hablar entre ellos.
De esta forma, las redes sociales dejan de funcionar como un departamento independiente que necesita ser alimentado y empiezan a apoyar lo que realmente quiere conseguir la empresa.
4. Crea diferentes caminos desde tus redes sociales
No todo tiene que terminar en «visita nuestra web».
Piensa qué siguientes pasos puede dar una persona dependiendo del momento en el que se encuentre.
Puede leer un artículo.
Suscribirse a una newsletter.
Consultar un servicio.
Reservar una reunión.
Descargar un recurso.
Apuntarse a un evento.
Escribirte por mensaje privado.
Visitar una página concreta de tu web.
Una buena llamada a la acción no intenta llevar a todo el mundo al mismo lugar. Propone el siguiente paso más lógico.
5. Utiliza tu web como espacio para profundizar
Las redes sociales son fantásticas para descubrir, conectar y mantener el contacto.
Pero hay explicaciones que necesitan más espacio.
Ahí entra tu web.
Utiliza determinados contenidos para llevar a las personas hacia artículos, casos de éxito, servicios, recursos o páginas específicas que permitan profundizar.
Las redes sociales pueden despertar el interés. Tu web puede ayudar a convertir ese interés en conocimiento y confianza.
No necesitas enviar tráfico constantemente.
Necesitas hacerlo cuando exista una buena razón.
6. Convierte lo que ocurre dentro de tu empresa en contenido
Uno de los mayores problemas aparece cuando cada publicación empieza delante de una pantalla en blanco.
«¿Qué publicamos hoy?»
No debería funcionar así.
Mira dentro del negocio.
Una reunión.
Una pregunta de un cliente.
Una decisión.
Un nuevo proyecto.
Un resultado.
Una conversación del equipo.
Un error.
Un aprendizaje.
Una nueva forma de hacer algo.
Todo ello puede convertirse en comunicación.
Tu empresa ya genera gran parte de la materia prima que necesitas para comunicar.
El trabajo consiste en detectarla y crear un proceso para aprovecharla.
7. Diseña contenidos que demuestren, no solo que afirmen
Decir que eres experto no demuestra experiencia.
Tener un servicio personalizado no demuestra personalización.
Decir que tu empresa es innovadora tampoco demuestra innovación.
Busca pruebas.
Casos.
Procesos.
Decisiones.
Resultados.
Opiniones.
Experiencias de clientes.
Situaciones reales.
El posicionamiento se construye mejor demostrando cómo trabajas que repitiendo adjetivos sobre tu empresa.
Las redes sociales son un espacio especialmente interesante para hacerlo porque permiten enseñar pequeñas evidencias de manera recurrente.
8. Genera conversaciones
No midas el éxito de tus redes sociales únicamente por el alcance.
Presta atención también a lo que ocurre después.
¿Te responden?
¿Te hacen preguntas?
¿Guardan el contenido?
¿Llegan conversaciones por privado?
¿Alguien menciona una publicación durante una reunión comercial?
¿Un potencial cliente lleva meses interactuando antes de solicitar información?
Una conversación puede tener mucho más valor para tu negocio que miles de visualizaciones.
La comunidad no se construye únicamente publicando.
También se construye conversando.
9. Haz seguimiento cuando exista una conversación relevante
Esta es una de las partes que más se olvida.
Publicamos.
Alguien interactúa.
Y seguimos publicando.
Pero si una persona muestra interés real en un tema relacionado con tu servicio, puede tener sentido continuar esa conversación.
No estoy hablando de mandar un mensaje comercial automático a cualquiera que interactúe con una publicación.
Estoy hablando de utilizar la comunicación digital para iniciar relaciones humanas y relevantes.
Una interacción puede convertirse en conversación.
Una conversación puede llevar a una reunión.
Y una reunión puede convertirse en una oportunidad comercial.
No porque hayas «vendido por redes sociales», sino porque has utilizado el canal para relacionarte.
10. Crea procesos para que las redes sociales no dependan de encontrar tiempo
Esta acción es probablemente la más importante si quieres que tu comunicación sea sostenible.
Identifica qué acciones se repiten y conviértelas en procesos.
Por ejemplo:
terminamos un proyecto → recopilamos información → pedimos testimonio → seleccionamos aprendizajes → creamos contenido → publicamos → incorporamos el caso a la web.
O:
tenemos una reunión comercial → detectamos una duda → buscamos contenido relacionado → hacemos seguimiento → registramos la pregunta como posible contenido futuro.
Cuando existe un proceso, dejas de empezar desde cero cada vez.
Además, puedes repartir responsabilidades entre diferentes personas del equipo.
Y eso permite que la comunicación deje de depender completamente de una única persona.
11. Mide si las redes sociales están cumpliendo su función
No necesitas mirar veinte métricas.
Necesitas mirar las que tengan relación con el objetivo que has definido.
Si quieres posicionamiento, observa qué contenidos están consiguiendo que determinadas ideas generen conversación o reconocimiento.
Para más tráfico, analiza las visitas relevantes que llegan a tu web.
Si quieres oportunidades comerciales, registra cuántas conversaciones o solicitudes tienen su origen en redes sociales.
Para construir comunidad, observa la calidad y recurrencia de las interacciones.
No midas tus redes sociales únicamente con las métricas que las plataformas deciden enseñarte. Mídelas según la función que cumplen para tu negocio.
Porque tener más alcance no siempre significa estar más cerca de tu objetivo.
Las redes sociales no deberían ser otro trabajo dentro de tu empresa
Hay una idea que atraviesa todas estas acciones.
Tu empresa no debería convertirse en creadora de contenido para conseguir que las redes sociales funcionen.
Tu empresa debería centrarse en hacer aquello por lo que sus clientes le pagan. Y la comunicación debería aprovechar lo que ocurre mientras lo hace.
Ese es uno de los principios sobre los que construyo una estrategia de comunicación digital sostenible.
Una estrategia que tenga en cuenta los recursos reales disponibles:
tiempo;
personas;
herramientas;
presupuesto;
y energía.
Porque una estrategia que funciona únicamente cuando tienes tiempo no es sostenible.
Y una estrategia que necesita que estés permanentemente pendiente de las redes sociales tampoco.
Deja de pensar en las redes sociales de manera aislada
Las redes sociales pueden ser canales muy importantes para tu empresa.
Pero deberían estar conectadas con el resto.
Web.
Newsletter.
Base de datos.
Reuniones comerciales.
Eventos.
Clientes.
Colaboradores.
Medios de comunicación.
Otros canales relevantes para tu empresa.
Piensa en un sistema donde cada pieza pueda alimentar a las demás.
Una pregunta recibida en redes sociales puede convertirse en un artículo.
Ese artículo puede enviarse por newsletter.
La newsletter puede generar una conversación.
Esa conversación puede llevar a una reunión.
Y una pregunta de esa reunión puede volver a convertirse en contenido.
Eso es un sistema de comunicación.
No una sucesión infinita de publicaciones.
El objetivo no es publicar más
El objetivo tampoco es conseguir más seguidores.
Ni generar tráfico porque sí.
El objetivo es conseguir que cada red social cumpla una función concreta dentro de la estrategia de comunicación y los objetivos de tu empresa.
A veces será generar tráfico.
Otras, construir posicionamiento.
Generar confianza.
Mantener una relación.
Conseguir una conversación.
O facilitar una futura venta.
Lo importante es saber cuál.
Porque cuando tienes clara esa función, dejas de preguntarte constantemente qué deberías publicar.
Empiezas a construir procesos para que tus redes sociales trabajen conectadas con el resto de tu negocio.
¿Y en tu empresa?
Hazte dos preguntas:
Si dejaras de publicar en redes sociales durante un mes, ¿qué parte de tu sistema de comunicación seguiría funcionando?
Y:
¿Sabes exactamente qué función cumple cada una de tus redes sociales dentro de ese sistema?
Si no tienes clara la respuesta, quizá el siguiente paso no sea crear más contenido.
Quizá sea definir primero la estrategia.




Un comentario
Excelentes posts! Gracias!!